

Primer Encuentro con Maestra Puff

Primer Encuentro con Maestra Puff

Vibración que Atrae

Mientras Maestro Puff flota tranquilamente hacia la cima de Monte Kush, su atención es atraída por un movimiento entre las hojas de los árboles. No es nada raro que las hojas se muevan; de hecho, es tan habitual, que casi siempre pasa desapercibido. “¿Qué hay ahí diferente?”, es la pregunta que surge sin palabras en la mente de Maestro Puff. La atracción es tan potente, que ahora captura su cuerpo. Hace tiempo que no nota algo tan físico y a la vez tan sutil. “Interesante”, se dice a sí mismo (también sin palabras).
Más cerca de la superficie, ve una forma que danza siguiendo una música inaudible para los oídos, pero que Maestro Puff puede sentir en cada poro de la piel. La figura se va definiendo poco a poco. Parece un cuerpo de mujer, el cabello verde esmeralda que brilla con destellos dorados, el torso y las piernas cubiertos por una túnica del mismo tono con bordados de hojas y tallos, tan esbelta y elegante que parece de cuento de hadas, el rosto sereno – cercano y misterioso a la vez,… “No es guapa. Es … magnífica” piensa Maestro Puff sin palabras expresando que su belleza va más allá de lo material.

Danzando con la Música del Alma

Hojas de cáñamo cubren los ojos de la mujer a modo de antifaz. Ella no puede verlo y sigue moviéndose al ritmo de esa música sin melodía. Maestro Puff recoge del suelo la hoja más suave que encuentra. Con la hoja en la mano se acerca a la mujer y la roza como un suspiro de brisa. Ella incorpora la hoja a su danza como si fuera su pareja de baile. Maestro Puff mueve la hoja, ella la usa para impulsarse, balancearse, saltar, vibrar, … Se acerca, se aleja, la rodea, la toca…
Sin saber cómo, sin planteárselo siquiera, Maestro Puff incluye todo su cuerpo con los movimientos de la hoja, y la mujer también lo incorpora a él a su danza. Los dos bailando como si nunca hubiesen hecho otra cosa. Sintiendo esa canción más allá del sonido. El tiempo detenido. Ellos dos vibrando al mismo ritmo, el ritmo que marca su alma.

Eres Puro Amor

En algún momento la vibración cesa. Ellos paran fundidos en un abrazo infinito.
Lentamente la mujer se aparta, y retira el antifaz. Su sonrisa es ahora espléndida. También lo es la de Maestro Puff. “¿Sabes quien soy?” le pregunta sin abrir la boca. Ella le responde de igual manera, “Eres puro amor”.
La capucha de la capa de Maestro Puff ha caído dejando al aire su cabello de cogollos y la mano de ella lo acaricia, enredando suavemente sus dedos.
“¿Quién eres tú?” es la siguiente pregunta de Maestro Puff. “Todo lo que tú quieras que sea”, es su única respuesta.

Nada que Esconder

Las miradas de ambos se unen. Cada uno puede ver al otro profundamente. Saben que no puede haber secretos entre ellos.
Las telas que cubren sus cuerpos se desvanecen poco a poco. Con caricias que surgen con la intención de cada uno de ellos. Cada toque es tan dulce que no quiere terminar nunca y se solapa con el siguiente.
Suspiros, risas, jadeos, gemidos, … que acompañan en silencio.
“Sin ropa, eres todavía más hermosa” le dice Maestro Puff a ella sin usar la voz. “Sin ropa, eres todavía más real” le dice ella a él, tirando de su barba hasta que sus bocas se unen en un beso imposible.

Somos Uno

Las ramas de los árboles han formado un lecho para ellos. Flotando entre las ramas, sus cuerpos se funden. “Te toco y me toco a mí mismo, es mágico”, dice él. “Me siento y te siento” dice ella.
No sólo sus cuerpos se han convertido en uno, ahora no hay dos seres en ningún nivel ni físico ni energético. Saben que, desde siempre, son uno.
“Desde ahora, quien me vea, te verá a ti. Donde yo esté, estarás tú, estaremos nosotros. Aunque no lo entienda nadie más, así es.” son las palabras mudas de Maestro Puff.
“Así es”, es la respuesta muda de Maestra Puff.








