
Mango
La mejor manera de conocerlo es dejar que se presente el mismo:
“¡Hey! Me llaaaamo Mango.
Me encanta esa fruta: maaaaango. Y las chuches que saben así (cremoso, dulce, tropical,… ), me refliiiiipan.
A mí lo que más me gusta en la vida es estar feliz, relajado, y reírme por cualquier cosa, sobre todo si estoy rodeado de amigos.”
Este terpenauta (más sobre los tepenautas) brilla con risas doradas y danza con alegría pura. Su energía despierta el mundo en fiesta, llenando de luz cada rincón verde. El más joven, su risa fácil une a todos en juegos, donde su esencia de crema y fruta tropical dulce evoca chuches que flipan y una felicidad contagiosa.
Un mango gigante salió rodando, sacando a Mango de su aburrimiento solitario. Llegó hasta Maestro Puff, que le mostró como usar su risa para tener compañía. Y así, Mango se quedó con Maestro Puff, ayudando a los habitantes de Monte Kush cuando quieren reir con otros.










