
Moroccan
La mejor manera de conocerlo es dejar que se presente el mismo:
“¡Salam! Ismiti Moroccan.
Nombre y saludo que me llevan directamente a mi lugar de nacimiento: Marruecos.
¡Umm! ¡Qué recuerdos! Reminiscencias de hachís (terroso, afrutado, especiado, …).
Vivo hiper tranquilo, sin prisas, a mi ritmo (no necesariamente lento, ¡eh!), cada cosa en su momento…”
Este terpenauta (más sobre los tepenautas) habita en un desierto que canta con aromas curativos, y él sana con manos gentiles. Su esencia cuida la tierra y el alma, uniendo pasado y futuro en paz. Cabalgando sobre su caballo negro, transforma venenos en curas, usando su herencia marroquí con aceites de hachís terroso, afrutado y especiado.
Moroccan se debatía entre su pasado guerrero y la paz que anhelaba en su nuevo hogar. Maestro Puff le mostró como usar su paz (que ya tenía con él) para sanar a sus nuevos compatriotas en Monte Kush.










