

Loba Yinllanguille

Loba Yinllanguille

Sin Color Determinado

En Monte Kush existe una raza de lobos, los yinllanguilles, cuyo color no está determinado en el momento de su nacimiento. Cada lobito recién nacido tiene en su interior dos lobos: uno negro y otro blanco que están en continua lucha; el que gane dará color al lobo adulto.
El lobo negro se frustra cuando las cosas no salen como él espera. Está conectado con la ira, la envidia, la tristeza, la avaricia, la arrogancia, la autocompasión, la culpa, el resentimiento, la mentira y la autoimportancia.
El lobo blanco da la bienvenida a todo, sin juzgarlo como bueno o malo. Está conectado con la alegría, la paz, el amor, la esperanza, la serenidad, la humildad, la empatía, la generosidad, la verdad y la compasión.
Es habitual que de adultos los lobos de un color se junten con los de su mismo color. Es habitual también que los hijos terminen con el color de los padres. Pero no siempre es así, a veces hay sorpresas en las familias.

Dudas

La loba adolescente de esta historia, Maizbel, era uno de esos casos raros descendiente de un progenitor blanco y uno negro. Maizbel estaba impaciente por saber que lobo ganaría la pelea y convertirse en adulta. Le habían dicho: “Ganará la pelea, el lobo interno que más alimentes”. En un instante estaba satisfecha alimentando su lobo blanco mientras ayudaba en casa, y al siguiente se veía alimentando a su lobo negro porque solo quería salir con sus amigos a dar una vuelta. Cuando se daba cuenta, a veces pensaba “Así no me convertiré nunca en adulta”, sentía rabia (y alimentaba a su lobo negro). Otras veces se decía “Está bien. Me convertiré en adulta cuando toque.”; sentía aceptación (y alimentaba a su lobo blanco).
Por otro lado, se liaba con el significado de los colores. Sus profesores le habían explicado que el color que se veía de una cosa, era en realidad el color de la luz que reflejaba, y que el resto de las luces eran absorbidas por esa cosa; el color blanco se veía cuando la cosa reflejaba todos los colores, mientras que el color negro se veía cuando la cosa no reflejaba ningún color. Entonces, “¿por qué su lobo blanco que aceptaba todo, reflejaba/rechazaba todos los colores?” y “¿por qué su lobo negro que aparecía cuando no le gustaba nada, absorbía/aceptaba todos los colores?”

Respuestas

Aquella mañana estaba jugando, escondiéndose entre cristales iridiscientes, con otros lobos adolescentes. Se sentía casi como cuando era niña, pero ahora observando como alimentaba a sus lobos internos a cada instante. Incluso podía observar cómo lo hacían sus compañeros de juego.
En esas estaba, cuando a lo lejos, vio una figura extraña: era una persona con cabello y barba de capullos de cáñamo vivos; vestía con una túnica verde con bordados dorados de hojas y plantas, estaba sentado bajo un árbol de cáñamo; parecía meditando. Era Maestro Puff casi recién llegado a Monte Kush.
Movida por la curiosidad, Maizbel, abandonó el grupo y se aproximó a la figura. Se sentó a su lado y, sin pensarlo, empezó a contarle sus dilemas con sus lobos internos. Terminó preguntando: “¿A cuál debo alimentar? No sé cuál quiero que gane.” Maestro Puff entonces abrió los ojos y respondió: “¿Qué te parece si ganan los dos? ¿Qué te parece si les invitas a que dejen de luchar? ¿Qué te parece si viven en paz?”

La Decisión

Maizbel no esperaba oír la voz de Maestro Puff, y mucho menos escuchar esa respuesta. Pensó: “Si ninguno gana, nunca me convertiré en adulta.” Mirando ese pensamiento, vio que esa posibilidad le daba miedo, pero a la vez, sintió que eso era lo que realmente quería. No era que no quisiese convertirse en adulta; es que no quería que ninguno ganase; quería que viviesen en paz; quería vivir ella en paz. Había notado algo muy interesante en los adultos que conocía: los blancos a veces se comportaban como si fueran negros, parecía que su lobo negro estaba escondido acechando detrás de una esquina esperando un descuido para saltar y volver al ataque; los negros a veces se comportaban como si fueran blancos; parecía que su lobo blanco estaba esperando pacientemente escondido arrebujado bajo una manta esperando un descuido para deslizarse suavemente y tomar las riendas. En ambos casos, una cosa parecía clara: el lobo adulto tenía un color determinado por fuera, pero la lucha interna continuaba (aunque ahora de manera inconsciente).
Fascinada dijo en voz alta: “Me encanta la idea. Sé que ambos forman parte de mí. Sé que se complementan. Pero, ¿Cómo lo hago?”

Puesta en Práctica

Maestro Puff le dijo: «La lucha que ocurre dentro de ti, ocurre también dentro de mí y, me atrevo a decir, que también en el resto de los montekushianos. Voy a compartir como lo hago yo. Sé que lo tomarás sólo como una sugerencia y tú encontrarás tu manera.». Y le sugirió: “Haz como hasta ahora. Alimenta a los dos. Pero no lo hagas independientemente. Cada vez que uno aparezca, no le alimentes sólo a él; si prestas atención, verás que el otro también está presente, y puedes alimentarlo. Alimentar y cuidar a ambos, significa que te servirán bien en todo momento, te servirán para algo más grande de lo que ahora puedas imaginar.”
Maizbel pusó en práctica la recomendación de Maestro Puff y se convirtió en el primer yinllanguille adulto sin color determinado único. Desde entonces, otros muchos han seguido su camino. Incluso algunos lobos ya adultos empezaron a seguir estas indicaciones y perdieron su color determinado.
Entre Maizbel y Maestro Puff se creó un vínculo especial durante esa conversación. Maizbel visitó después a MaestroPuff para hablar con él sobre temas diversos y transcribió sus conversaciones. Curiosamente, cuando hablaba con Maestro Puff, su color siempre se le veía como blanco.








